ticket de compra

Últimamente han surgido varios mensajes por las redes sociales en los que se muestran tickets de bares y restaurantes con conceptos, cuanto menos ridículos. En particular, hay casos en los que han llegado a cobrar 10 céntimos por los hielos de cada refresco, o por un Gelocatil que habían pedido.

También he visto tickets con precios desorbitados, por haber pedido algo que, en la carta llevaba en lugar del precio, las siglas SM (Según mercado). A la hora de pagar, ese precio “según mercado”, era escandaloso y abusivo.

A la vista de estas cosas, cabe que nos hagamos varias preguntas:

Qué pueden cobrarte


Te pueden cobrar por una jarra de agua del grifo, por el hielo, por el pan o por el aperitivo, siempre que estén visibles en la lista de precios.
Los aperitivos, solo pueden cobrarlos si los has pedido. Si te ponen un aperitivo que, por supuesto, te comes, y luego en el ticket ves que te lo han cobrado y que en la carta de precios no aparece, puedes negarte a pagar. Es decir, si no es una cortesía, el precio del aperitivo debe figurar en la carta o lista de precios.

Qué es lo que no pueden cobrar?


  • Cobrar por concepto de “cubierto”: Es ilegal porque no pueden cobrar nada que resulte necesario para la prestación del servicio.
  • Precio según mercado: es ilegal y no pueden ocultar un precio. Lo que recomiendan algunas asociaciones turísticas y empresariales es que el hostelero ponga en la carta el precio máximo que le puede costar al cliente. Podría ser válido si lo indican en un panel, pizarra, tabla o un papel adjunto a la carta.
    Si os cobran precios demasiado abusivos por platos que no aparecen en la carta, el cliente se puede negar a pagarlos.

El buen hacer de las cosas:


Señores restauradores y vendedores, es evidente que nadie va a volver a un sitio en el que te cobran 10 céntimos por los hielos del refresco, porque queda ridículo y sienta mal. Y menos aún se va a volver en un sitio en el que, oh¡¡ sorpresa¡¡, en el ticket aparece un cargo de 25 céntimos en concepto del Gelocatil, que humildemente pediste al camarero para apañar un terrible dolor de cabeza.

Señor dueño del restaurante/bar, ponga la coca cola a 2,60€ en lugar de a 2,50€ y así no quedarás de ruin y de tacaño.
Señor dueño del restaurante/bar, como te sentaría a tí si con un terrible dolor de cabeza pides un Gelocatil que aparentemente te lo dan amablemente, y cuando vas a pagar ves que te lo han cobrado?. Hombre si tu negocio consiste en echar algún condimento de invención propia en la comida, que provoca fuertes dolores de cabeza a tus clientes con el fin de cobrarles después el Gelocatil que te piden,…entonces enhorabuena por tener un negocio tan original, pero estúpido e ilegal, porque solo pueden vender medicamentos las farmacias.

Pero estas actitudes ruines aparecen en muchos otros sectores, por ejemplo, mi suegro me contó una vez una anécdota: quiso comprarse un coche y fue al concesionario de FIAT, donde solicitó un presupuesto de uno de los modelos que tenían. El vendedor le dio un presupuesto en el que el volante se lo cobraban por separado. Era una estrategia para que el precio del coche pareciese más barato. Mi suegro, que es un cachondo, le dijo que de acuerdo, que se llevaba el coche pero que no quería el volante. El vendedor se quedo a cuadros, y le dijo que no podía ser. Claro, mi suegro le dijo que si no podía ser, que por qué lo tenía que comprar a parte. Se fue enfadado del concesionario y diciéndoles que se dejasen de tonterías y que incluyesen el volante dentro del precio del coche.  A veces, las estrategias de venta para hacer parecer un producto más barato no son nada adecuadas.

Pequeños detalles que no aportan un beneficio considerable, pueden arruinar un negocio. Hoy en día, gracias a las redes sociales, todos los males se terminan conociendo. Lo más habitual es que la gente antes de ir a un sitio lea los comentarios de Tripadvisor, Foursquares, etc, para ver las críticas que hace la gente. Si no tratas cortesmente a un cliente por cobrarle 25 céntimos por Gelocatil, o por algo similar, ten por seguro que vas a aparecer en estas redes sociales que consultan la mayoría de los clientes, y vas a perder muchos más clientes de los que piensas, por tan solo 25 céntimos.

A mi siempre me han molestado cosas como que no quieran darte agua del grifo y que “solo tengan” agua embotellada, por la que tienes que pagar. A los restaurantes que hacen esto, ya no vuelvo. Para mi, que te permitan pedir agua del grifo es un gesto de cortesía y amabilidad que valoro muchísimo. A alguien que viene a traerte regalos a casa y que llega sediento, siempre se le ofrece un vaso de agua. De lo contrario, esa persona ya no volverá a llevarte nada. El dueño de un restaurante te dirá que está en su derecho de no darte agua del grifo porque a él le cuesta dinero, y lleva razón, pero se equivoca porque para que tu negocio vaya bien debe satisfacer al cliente, y por unos céntimos vas a perder mucho más. Bajo mi punto de vista, si escatiman en un misero vaso de agua que no llegará ni al céntimo, eso significa que son tan ruines que probablemente escatimen también en la calidad de los productos, eligiendo siempre los de coste más barato.