Como hacerlos, LA RECETA GENÉRICA: (despues de saber cómo se hacen los jabones con esta receta genérica, inventa tu propio jabón, o utiliza una de las recetas preestablecidas)

1.- Funde la base: Esto se puede hacer de dos formas. En ambos casos se funde sin fuego directo. Una manera es hacerlo en el microondas, y la otra forma es fundirla al baño María. La clave para un buen jabón es calentarlo justo hasta que se funda. Nunca dejes que tu base de jabón supere temperaturas de más de 60-65ºC (puedes utilizar un termómetro de líquidos hasta que le cojas “el punto”). Nunca dejes que la base de jabón hierva; perderá toda la humedad.

2.- Añade la Esencia después de sacarlo del fuego: Añade la esencia antes del color pues todas las esencias, en mayor o menor grado, tiñen ligeramente la base. De esa manera, cuando añadas el color vas a hacerte una idea exacta del color final (el coco, por ejemplo, en las esencias específicas para jabón, tiñe la base blanca y la vuelve de color rosa…). Puedes utilizar, de cualquier modo, tu perfume favorito, un aceite esencial o productos naturales, como la vainilla y la miel. ADVERTENCIA: nunca uses una esencia o aceite esencial para quemadores, pueden provocarte quemaduras en la piel. Si la esencia que añades es específica para jabón, la cantidad aproximada es de una cucharadita (5cc) por cada 250 grs de base de jabón; es decir, un 2% de esencia.

Puedes añadir otros aditivos, como diferentes aceites, para una pastilla más hidratante. Algunos aceites y mantecas que van muy bien son: aceite de almendras dulces, aceite de germen de trigo (vitamina E), manteca de mango. Nunca añades más de una cucharada sopera por 500grs de base de jabón. Demasiada cantidad de aditivo hará que tu jabón salga blando y húmedo en exceso, por lo que no cuajará bien.

TRUCOS: Si le añades un puñadito de copos de avena molidos, queda un estupendo exfoliante

3.- Añade el color: Puedes añadir casi cualquier cosa para colorear tu jabón siempre que no sea tóxico. Los colorantes alimentarios funcionan pero tienden a perder color con el tiempo. Hay muchos tipos de colorantes. Se venden en tiendas especializadas. Añade el color poco a poco, ya que siempre puedes añadir más. Un exceso de colorante, aparte de un desperdicio, es una papeleta segura para ganar espuma coloreada que manchará la manga de tu albornoz o tus toallas…..

4.- Vierte en un molde: Puedes usar casi cualquier cosa que tengas en la cocina como molde, desde una caja de mantequilla hasta un tupper ware, tazas de plástico o las bandejas plásticas donde viene encajadas algunas galletas, corta pastas (si haces una plancha fina de jabón), moldes para repostería o velas…. Una vez vertido el jabón en el molde, puede formarse burbujas de aire en la superficie. Ten siempre a mano un bote pulverizador con alcohol rebajado (alcohol de fricciones inodoro, de 85º). Con un solo pulverizado y las burbujas desaparecen instantáneamente.

5.- Desmolda: Si no has engrasado el molde con una ligerísima capa de aceite de maíz o de vaselina líquida, puede costarte trabajo desmoldar la pastilla. Recuerda que la base se vuelve líquida y luego, al cuajar, de nuevo se hace sólida. Por lo tanto, el jabón está adherido al molde prácticamente “al vacío”. Cinco minutos en el congelador y un poco de agua caliente en la parte exterior del molde harán un buen trabajo a la hora de desmoldar tu jabón. Si no lo vas a utilizar en breve envuelvelo completamente en papel glass transparente, para evitar que se deshidrate..